El gran mito que muchos difunden entre los extranjeros es: “El sistema judicial es un laberinto imposible; sin un abogado costoso o un gestor nunca vas a conseguir la ciudadanía”.
Eso no es verdad.
La Ley Argentina Nº 346 y el artículo 20 de la Constitución Nacional fueron concebidos para que cualquier extranjero pueda realizar este trámite por su cuenta (por propio derecho). No necesitás un título en derecho, contactos especiales ni pagar miles de dólares en honorarios.
Lo que tenés que saber antes de empezar:
- La ley está de tu lado:
El derecho a la ciudadanía no lo otorga un empleado en una ventanilla ni un funcionario de migraciones, sino la Constitución. El juez federal tiene la obligación de aplicar la ley si presentás tu solicitud de forma clara y fundamentada. - Las respuestas evasivas no son un rechazo:
Si la Mesa de Entradas intenta derivarte a otro organismo o muestra resistencia a recibir tus papeles, simplemente es la inercia de empleados que evitan trabajo extra. Esto se resuelve fácilmente mediante las vías procesales por escrito. - Tu mejor herramienta: prolijidad y constancia:
Lo único que realmente necesitás es reunir la documentación básica, legalizarla, traducirla, firmar tu solicitud e iniciar el trámite.
Todos los días, personas de todo el mundo inician y avanzan sus causas en los juzgados federales de toda la Argentina sin intermediarios.
💬 ¿En qué etapa del proceso estás actualmente?
¿Juntando los documentos en tu país de origen, recién llegado a la Argentina o ya con expediente judicial abierto? ¡Compartí tu experiencia y dejá tus dudas en los comentarios para ayudarnos entre todos!
